La Voz del Comandante: La Patria la hago día a día

Afortunadamente o no, muchos son los adjetivos que le otorgan al mexicano… la mayoría describen cierta socarronería, conformismo y dejadez. En la otra cara de la moneda, están aquellos adjetivos que resaltan notables virtudes: hospitalidad, creatividad, ser “entrones y no rajarse”, ser alegres, festivos, creyentes, entre otros.

Lo importante de ello es tener la certeza de que, ser mexicano, no debe ser nunca la “excusa” para hacer o dejar de hacer algo, para ser o dejar de ser de cierta manera.

Frases como “el que no tranza no avanza” para justificar nuestros actos corruptos, o “hacer una mexicanada” enorgulleciendose de hacer las cosas sin esmero -solo por mencionar un par de ejemplos- nunca deben convertirse en nuestra identidad como personas… no deben formar nuestra imagen individual sólo porque “somos mexicanos”.

Todo lo contrario: debemos de poner especial atención en los valores que desarrollamos y ponemos en práctica como individuos. Debemos fijarnos en aquellos principios que guían nuestro comportamiento diario, pues son dichos valores los que, replicados en cada uno de nosotros y mantenidos en el tiempo, irán formando una nueva identidad del mexicano.

En una frase: la Patria no nos hace ser los que somos, es lo que somos lo que hace ser a la Patria.

Por ejemplo, no somos pobres por vivir en un país de “tercer mundo”, somos un país de “tercer mundo” porque no queremos salir de nuestra pobreza (mental y financiera) a través de nuestra constancia y disciplina. No somos corruptos por ser mexicanos; es nuestra cobardía en evitar acciones “chuecas” lo que hace de México un país con alto índice de corrupción. No somos agachados por ser mexicanos, somos un país que no brilla en todo su potencial porque creemos que, todo lo malo que nos pasa, es debido a que otros nos pisotean y no vemos que somos nosotros mismos quienes nos conformamos y no asumimos la responsabilidad de nuestro bienestar.

En éste mes celebramos la independencia de nuestra nación, festejamos nuestra Patria. Y lo hacemos “como buenos mexicanos”, entre algarabía, música y ambiente festivo. ¡Genial! el sólo hecho de gritar un “¡Viva méxico!” enchina la piel. Pero llevemos el festejo más allá; celebremos día a día haciendo algo bueno para nosotros mismos, algo bueno para quienes amamos, algo bueno para nuestro país.

Fortalezcamos a México con nuestros valores y principios éticos, con nuestro trabajo, con el amor a nuestras familias y con el orgullo de saber que somos grandes y con ello hacemos un gran país.

¡Viva México!